28 DE DICIEMBRE...
Tía Toña:
Ya no cuento los días, las horas ni los minutos desde que te fuiste...
Tú recuerdo y tu amor siguen intactos en mi corazón, te extraño, sí, todos los días de mi vida, me miro al espejo y noto que estás en mí. Tengo una sensación extraña al pensar que dentro de poco tendré la misma edad en la que te fuiste...
Dios me dió, lo que a pocos les da en esta vida, dos madres... tú me hiciste sentir que había nacido de tu corazón... fue y sigue siendo un privilegio haber sido "Tu nena", aguantar esos "pellizquitos de pulguita en el cuello", que dolían, pero que era una expresión de tu amor sincero hacia mí.
Me diste tanto amor, pero ahora lo comprendo, derramaste sobre mí tu corazón porque: ¡¡ Ese amor me tenía que durar toda la vida!! y más allá.
Perdóname por no haber aprendido a amar como tú, me hubiera gustado tener esa capacidad tan grande de hacer sentir a los demás llenos de amor, pero personas como tú, que sí sabían darse totalmente sin esperar a cambio nada, son muy contadas en este mundo, porque si todos fuéramos como tú... entonces no sería algo fuera de serie, y tú sí lo eras y lo sigues siendo a pesar del tiempo.
Así que Tía Toña... hoy te recuerdo con el corazón, te agradezco todo lo que me diste y todo lo que sembraste en mí. Hoy en especial porque se cumple un año más de no tenerte, pero cada día te recuerdo, cada día te miro en el retrato y sonrio... y a veces te lloro, un poquito, no te preocupes demasiado, ya sabes cómo soy.
Mi alma te abraza hoy y siempre querida Toñita Marín... Aquí Lucía Marín reportándose.
Te amo y te amaré por siempre.

.jpeg)
No hay comentarios.:
Publicar un comentario