domingo, junio 21, 2009
domingo, junio 14, 2009
EL PERRO EL GATO Y YO, GUARDIANES DEL AMOR
http://www.youtube.com/watch?v=s0tf4K__J5M
Etiquetas:
MIS CANCIONES Y ARTISTAS FAVORITOS
sábado, junio 13, 2009
PRIMER DIA DEL RESTO DE NUESTROS DIAS...

Hoy es un día importante que debe quedar grabado en el calendario de mi vida, ya que hoy es el primer día de trabajo de mi hijo, hoy empieza a convertirse en un hombre más responsable y está también ya muy cerca de terminar su carrera, por lo que no me puedo sentir más felíz porque estamos llegando a una de las grandes metas que nos marcamos desde hace mucho tiempo. No ha sido fácil, y aunque con toda la historia de esta crisis económica mundial, espero que nuestra vida mejore, pero no sólo es por el lado económico que aunque parezca extraño todavía no sabemos cuando le van a pagar porque como es un trabajo relacionado con el gobierno (es una alberca que pertenece a la delegación), pues los pagos ya le advirtieron que llegan como de un mes de atraso y eso tomando en cuenta que ya haya firmado el contrato, su contrato todavía no ha salido, asi que a partir de que lo firme pasará como un mes antes de poder ver las ganancias de su esfuerzo pero el dinero no es la única ventaja, sino que si trabaja durante seis meses podrá liberar su servicio social con los recibos de pago, así que le paguen o no, de todos modos está adelantando con la historia del servicio social, yo no sé porque les sacan tanto provecho a los jóvenes con ese cuento de las prácticas profesionales y el servicio social, ya lleva dos años haciendo prácticas gratuitas, sin recibir ni siquiera un jugo de recompensa, claro que algo habrá ganado en experiencia con el trato de niños y adolecentes.
En fin, que de todos modos hay que ser felices... simplemente porque estamos vivos y estamos juntos y la barca medio hace aguas pero ni se ha hundido ni se hundirá nunca, mientras estemos los dos remando hacia el mismo horizonte.
Besos.
viernes, junio 05, 2009
¿DE DONDE VIENE LA RISA?

Estudio con simios rastrea orígenes de risa humana
jueves 4 de junio, 12:46 PM
NUEVA YORK (AP) - Un grupo de científicos embarcados en el estudio de los orígenes de la risa humana les hicieron cosquillas a bebés y varios primates, y concluyeron que las personas y los simios heredaron la risa de un antepasado común hace más de 10 millones de años.
Expertos elogiaron el estudio, que ofrece sólida evidencia de que la risa de primates y humanos está relacionada por medio de la evolución, dijo Frans de Waal, del Centro Nacional Yerkes de Investigaciones de Primates en la Universidad Emory, en Atlanta.
Desde Charles Darwin, los científicos han advertido que los simios hacen sonidos característicos cuando juegan o si se les hace cosquillas, al parecer para indicar que les interesa seguir jugando.
Se ha dicho anteriormente que la risa humana tiene raíces en los primates. Pero la risa de los simios no suena igual a la versión humana. Es un jadeo rápido, o un sonido nasal más lento o una serie de breves gruñidos.
¿Qué tiene eso que ver con el ja-ja humano?
Para investigar eso, Marina Dávila Ross, de la Universidad de Portsmouth, en Inglaterra, y varios colegas analizaron detalladamente los sonidos emitidos por tres bebés humanos y 21 orangutanes, gorilas, chimpancés y bonobos.
Luego de medir 11 características en el sonido de cada especie, elaboraron un mapa de cómo esos sonidos parecen relacionarse entre sí. El resultado es como un árbol genealógico. Significativamente, tres de los sonidos quedaron reflejados en la misma forma en que las especies están relacionadas, dijeron los científicos el jueves en la edición cibernética de la revista Current Biology.
El estudio concluyó que aunque la risa humana es bien diferente que las versiones de los simios, sus detalles característicos bien pudieron provenir de características ancestrales compartidas.
martes, junio 02, 2009
QUIEN SOY???

A veces quisiera pensar menos, desconectarme del mundo, como si tuviera un cable y pudiera quitarlo de la corriente por un tiempo determinado, pero la tecnología todavía no llega a tanto y aquí estoy, día a día, a veces carburando de más.
La vida es sólo un suspiro, de pronto abres los ojos y te das cuenta de que has caminado un muy largo trecho, pero en realidad no has llegado a ningún lado. Así me siento hoy, en medio de la nada, pensando en los amigos que no sé si lo son, pero no los culpo a ellos, soy yo la que me he retraído en un caparazón y estoy aislada del mundo, a veces pienso que sé lo que quiero, pero otras no es tan claro, la única parte de mi vida que esta mas o menos completa es la parte de mi hijo, quien parece que va por un buen camino para tener una buena vida, le gusta lo que hace y sabe perfectamente lo que no quiere hacer, eso es un comienzo, por lo menos eso creo, sin embargo, algún día no ya tan lejano como antes creía, tomará su camino y... ¿y yo?, ¿tengo un plan de vida para cuando eso pase?, antes pensaba en que quería estudiar, pero mis neuronas cada día están más apagadas, mi memoria no es buena, mi cuerpo se desmorona por dentro y por fuera como mazapan entre los dedos de un gigante.
A veces soy como Medusa, que todo lo que mira lo convierte en piedra, o como Nerón que todo lo que toca se convierte en oro, pero ese oro que al final de cuentas no sirve para nada, no nos da la felicidad, bueno en realidad es metáfora, porque no convierto las cosas en oro, bueno no lo aclaro porque piense que alguien va a creer que hago milagros, en fin. Me pregunto: ¿Quién soy?, ¿Algún día lo sabre?, quiero o quisiera ser una buena persona, sin embargo al parecer mi esencia no da para tanto...
En fin, en fin... en fin.
sábado, mayo 30, 2009
NO TE METAS EN MI VIDA!!!!

NO TE METAS EN MI VIDA!!
Recuerdo una ocasión en que escuché a un joven decirle a su Padre:
¡NO TE METAS EN MI VIDA!!”
Esa frase caló hondamente en mí, tanto, que muy frecuentemente la recuerdo en la relación de padres e hijos y me imagino siendo yo aquel Padre y lo que le respondería a mi Hijo:
“¡HIJO, YO NO ME METO EN TU VIDA. TÚ, TE HAS METIDO EN LA MÍA!!”
Hace ya más de 30 años, gracias a Dios, y por el amor que papi y mami nos teníamos, llegaste a nuestras vidas. Ocupaste nuestro tiempo, durante casi los nueve meses enteros. Mamá se sintió mal, no podía comer, todo lo que comía lo devolvía, y hasta tuvo que guardar reposo. Yo tuve que repartirme entre las tareas de mi trabajo y las de la casa para ayudarla. Ya no podíamos ir a todas las reuniones, no frecuentábamos tanto a los amigos, de hecho muchos de ellos nos separamos por ti.
Los últimos meses, antes de que llegaras a casa, mamá no dormía y no me dejaba dormir, nos teníamos que despertar temprano para ir a trabajar. Sin embargo yo me esforzaba por ser paciente y ayudar a mamá a que se sintiera mejor, para que tú estuvieras bien. Los gastos aumentaron increíblemente, tanto que gran parte de lo nuestro se gastaba en ti: En un buen médico que atendiera a mamá y la ayudara a llevar un embarazo saludable, en medicamentos, en la maternidad, en comprarte todo un guardarropa. Mamá no podía ver algo de bebé, que no lo quisiera para ti, una cuna, un coche, todo lo que se pudiera con tal de que tú estuvieras lo mejor posible. Ni siquiera me di cuenta cuándo dejé de comprarme cosas para mí, y tú sabes que los equipos de fotografía son mi delirio.
Llegó el día en que naciste, hay que comprar algo para darle un recuerdo a los que vengan a conocer al bebé, hay que adaptarle un cuarto al bebé, -dijo mamá-. Desde la primera noche no dormimos. Cada tres horas como si fueras una alarma de reloj nos despertabas para que te diéramos de comer, otras te sentías mal y llorabas y llorabas, sin que nosotros nos sintiéramos tranquilos, pues a veces no sabíamos qué te sucedía y hasta llorábamos contigo. Todas las enfermedades te dieron y nosotros tuvimos que suspender muchas de nuestras salidas, mamá ya estaba muy bien arreglada para ir a alguna reunión (después de meses de no salir), yo estaba a punto de pasar por ella y me llamaba, cambio de planes, el niño tiene temperatura, no podemos ir.
Empezaste a caminar, yo no sé cuándo hemos tenido que estar más detrás de ti, si cuando empezaste a caminar o cuando creíste que ya sabías. Ya no podíamos sentarnos tranquilos a leer el periódico o a ver la televisión, porque para cuando acordábamos, te perdías de nuestra vista y teníamos que salir tras de ti para evitar que te lastimaras.
Todavía recuerdo el primer día de clases, cuando no fuimos al trabajo, ya que tú en la puerta del colegio no querías soltarnos para entrar, llorabas y nos pedías que no nos fuéramos. Tuvimos que entrar contigo al colegio, y pedirla a la maestra que nos dejara estar a tu lado ese día en el salón para que fueras tomando confianza. Después de tanta confianza que tomaste, hasta te olvidaste de nosotros. La mayoría de las veces no sólo ya no pedías que no nos fuéramos, sino que te olvidabas de despedirte cuando bajabas del auto corriendo para encontrarte con tus nuevos amiguitos. Del colegio, recibíamos muy seguido notas: no hace caso, es indisciplinado, pelea con los demás, no quiere hacer sus tareas, se la pasa en los baños, rayó la libreta de su compañerito, se lastimó un pié, o se rompió una mano.
Fuiste creciendo y contigo fueron creciendo las aventuras. La vecina un día se acercó para decirnos: 5tu niño, rompió un cristal de mi casa, con una pistolita de balines. Constantemente mamá tenía que estar acomodando las mismas cosas de tu cuarto (incluso fuera de él), pues ella las arregla un día y al otro tenía que volverlo a hacer pues ya estaban desordenadas nuevamente.
Seguiste creciendo, querías ir muy aprisa, te urgía conocer todos los lugares de diversión de la ciudad, apenas tenías 13 años y ya querías ir a todas las fiestas de tus amigos que cumplían 15. ya no querías que te lleváramos a tus reuniones, nos pedías que una calle antes te dejáramos y pasáramos por ti una calle después. No querías llegar temprano a casa, te molestabas si te marcábamos reglas, no podíamos hacer comentarios acerca de tus amigos, sin que te volvieras contra nosotros, como si los conocieras a ellos de toda la vida, y nosotros fuéramos unos perfectos desconocidos para ti, préstame el auto, nos decías y nos sentíamos los peores padres del mundo por no hacerlo. Otras, lo tomabas sin permiso.
Cada vez sabemos menos de ti por ti mismo, sabemos más por lo que oímos de los demás. Dices que nada más te regañamos o hacemos comentarios negativos, y todo lo que hacemos está mal. Con tantos “supuestos defectos” te hemos podido dar lo que hasta ahora tienes. ¿Seremos tan tontos y torpes como seres humanos? Mamá se la pasa en vela y de pasada no me deja dormir a mi diciéndome que nos ha llegado y que es de madrugada. Sólo me buscas cuando hay que pagar algo o necesitas dinero para la escuela o salir, o peor aún, te buscamos nosotros, cuando tenemos que llamarte la atención.
Por eso estoy seguro que ante estas palabras: ¡NOTE METAS EN MI VIDA!!, los padres podemos responder: “¡HIJO, YO NO ME METO EN TU VIDA, TÚ TE HAS METIDO EN LA MÍA, Y TE ASEGURO, QUE DESDE EL PRIMER DÍA, HASTA EL DÍA DE HOY, SOY EL HOMBRE MÁS FELIZ, PORQUE SOLO LOS PADRES QUE SABEN METERSE EN LA VIDA DE SUS HIJOS, LOGRAN HACER DE ESTOS, HOMBRES Y MUJERES DE BIEN.
HIJO, VALORA A TUS PADRES, SI ELLOS NO SON PERFECTOS TU LO ERES MUCHO MENOS, O SI NO ESPERA UN POCO A QUE LLEGUEN LOS CRITICOS MAS IMPLACABLES DE TU VIDA: TUS PROPIOS HIJOS.”
Recuerdo una ocasión en que escuché a un joven decirle a su Padre:
¡NO TE METAS EN MI VIDA!!”
Esa frase caló hondamente en mí, tanto, que muy frecuentemente la recuerdo en la relación de padres e hijos y me imagino siendo yo aquel Padre y lo que le respondería a mi Hijo:
“¡HIJO, YO NO ME METO EN TU VIDA. TÚ, TE HAS METIDO EN LA MÍA!!”
Hace ya más de 30 años, gracias a Dios, y por el amor que papi y mami nos teníamos, llegaste a nuestras vidas. Ocupaste nuestro tiempo, durante casi los nueve meses enteros. Mamá se sintió mal, no podía comer, todo lo que comía lo devolvía, y hasta tuvo que guardar reposo. Yo tuve que repartirme entre las tareas de mi trabajo y las de la casa para ayudarla. Ya no podíamos ir a todas las reuniones, no frecuentábamos tanto a los amigos, de hecho muchos de ellos nos separamos por ti.
Los últimos meses, antes de que llegaras a casa, mamá no dormía y no me dejaba dormir, nos teníamos que despertar temprano para ir a trabajar. Sin embargo yo me esforzaba por ser paciente y ayudar a mamá a que se sintiera mejor, para que tú estuvieras bien. Los gastos aumentaron increíblemente, tanto que gran parte de lo nuestro se gastaba en ti: En un buen médico que atendiera a mamá y la ayudara a llevar un embarazo saludable, en medicamentos, en la maternidad, en comprarte todo un guardarropa. Mamá no podía ver algo de bebé, que no lo quisiera para ti, una cuna, un coche, todo lo que se pudiera con tal de que tú estuvieras lo mejor posible. Ni siquiera me di cuenta cuándo dejé de comprarme cosas para mí, y tú sabes que los equipos de fotografía son mi delirio.
Llegó el día en que naciste, hay que comprar algo para darle un recuerdo a los que vengan a conocer al bebé, hay que adaptarle un cuarto al bebé, -dijo mamá-. Desde la primera noche no dormimos. Cada tres horas como si fueras una alarma de reloj nos despertabas para que te diéramos de comer, otras te sentías mal y llorabas y llorabas, sin que nosotros nos sintiéramos tranquilos, pues a veces no sabíamos qué te sucedía y hasta llorábamos contigo. Todas las enfermedades te dieron y nosotros tuvimos que suspender muchas de nuestras salidas, mamá ya estaba muy bien arreglada para ir a alguna reunión (después de meses de no salir), yo estaba a punto de pasar por ella y me llamaba, cambio de planes, el niño tiene temperatura, no podemos ir.
Empezaste a caminar, yo no sé cuándo hemos tenido que estar más detrás de ti, si cuando empezaste a caminar o cuando creíste que ya sabías. Ya no podíamos sentarnos tranquilos a leer el periódico o a ver la televisión, porque para cuando acordábamos, te perdías de nuestra vista y teníamos que salir tras de ti para evitar que te lastimaras.
Todavía recuerdo el primer día de clases, cuando no fuimos al trabajo, ya que tú en la puerta del colegio no querías soltarnos para entrar, llorabas y nos pedías que no nos fuéramos. Tuvimos que entrar contigo al colegio, y pedirla a la maestra que nos dejara estar a tu lado ese día en el salón para que fueras tomando confianza. Después de tanta confianza que tomaste, hasta te olvidaste de nosotros. La mayoría de las veces no sólo ya no pedías que no nos fuéramos, sino que te olvidabas de despedirte cuando bajabas del auto corriendo para encontrarte con tus nuevos amiguitos. Del colegio, recibíamos muy seguido notas: no hace caso, es indisciplinado, pelea con los demás, no quiere hacer sus tareas, se la pasa en los baños, rayó la libreta de su compañerito, se lastimó un pié, o se rompió una mano.
Fuiste creciendo y contigo fueron creciendo las aventuras. La vecina un día se acercó para decirnos: 5tu niño, rompió un cristal de mi casa, con una pistolita de balines. Constantemente mamá tenía que estar acomodando las mismas cosas de tu cuarto (incluso fuera de él), pues ella las arregla un día y al otro tenía que volverlo a hacer pues ya estaban desordenadas nuevamente.
Seguiste creciendo, querías ir muy aprisa, te urgía conocer todos los lugares de diversión de la ciudad, apenas tenías 13 años y ya querías ir a todas las fiestas de tus amigos que cumplían 15. ya no querías que te lleváramos a tus reuniones, nos pedías que una calle antes te dejáramos y pasáramos por ti una calle después. No querías llegar temprano a casa, te molestabas si te marcábamos reglas, no podíamos hacer comentarios acerca de tus amigos, sin que te volvieras contra nosotros, como si los conocieras a ellos de toda la vida, y nosotros fuéramos unos perfectos desconocidos para ti, préstame el auto, nos decías y nos sentíamos los peores padres del mundo por no hacerlo. Otras, lo tomabas sin permiso.
Cada vez sabemos menos de ti por ti mismo, sabemos más por lo que oímos de los demás. Dices que nada más te regañamos o hacemos comentarios negativos, y todo lo que hacemos está mal. Con tantos “supuestos defectos” te hemos podido dar lo que hasta ahora tienes. ¿Seremos tan tontos y torpes como seres humanos? Mamá se la pasa en vela y de pasada no me deja dormir a mi diciéndome que nos ha llegado y que es de madrugada. Sólo me buscas cuando hay que pagar algo o necesitas dinero para la escuela o salir, o peor aún, te buscamos nosotros, cuando tenemos que llamarte la atención.
Por eso estoy seguro que ante estas palabras: ¡NOTE METAS EN MI VIDA!!, los padres podemos responder: “¡HIJO, YO NO ME METO EN TU VIDA, TÚ TE HAS METIDO EN LA MÍA, Y TE ASEGURO, QUE DESDE EL PRIMER DÍA, HASTA EL DÍA DE HOY, SOY EL HOMBRE MÁS FELIZ, PORQUE SOLO LOS PADRES QUE SABEN METERSE EN LA VIDA DE SUS HIJOS, LOGRAN HACER DE ESTOS, HOMBRES Y MUJERES DE BIEN.
HIJO, VALORA A TUS PADRES, SI ELLOS NO SON PERFECTOS TU LO ERES MUCHO MENOS, O SI NO ESPERA UN POCO A QUE LLEGUEN LOS CRITICOS MAS IMPLACABLES DE TU VIDA: TUS PROPIOS HIJOS.”
martes, mayo 26, 2009
LA MUERTE ES LO ÚNICO SEGURO

A veces la muerte pareciera hacerse presente en nuestra vida, no puedo decir que es gracioso pero si es un dato curioso que generalmente (por lo menos en mí familia y en la familia artística) la muerte viene en trios. Estos días pasados compartí algunos escritos sobre Mario Bennedeti que Murió hace unos días, después María Amelia que aunque tenía poco tiempo de leer su blog, ya le tenía cariño, y hoy me entero de la muerte de una maestra (que más bien trabajaba en la escuela pero en la parte administrativa) que falleció en diciembre. No es que le tuviera yo mucho aprecio, si tengo que ser sincera, los últimos años trataba de que no me viera para no saludarla, ya que era de esa parte de la escuela que nos regañaba y que no nos agradaba mucho ver (no porque fuera una mala persona), más bien porque pues era una autoridad y como a toda autoridad a veces le tocaba la parte de poner orden y ... bueno cuando uno es chico, que levante la mano a quien le gustaba que le estuvieran pisando los talones....
Si tengo que admitir también que ya no soy una niña, pero es lo malo de vivir a una cuadra de mi escuela, que no me gusta mucho encontrarme por lo menos con las maestras con las que no me llevaba muy bien, sin embargo es triste enterarse de estas cosas porque esta maestra trabajo casi hasta el último día de su vida... y es más triste de repente saber que tus recuerdos de la infancia se van llenando de personas que ya no estan y que algunas otras a las que les tuviste mucho cariño, tal vez les quede poco tiempo.
En fin.
Asi es la vida... o no?
Suscribirse a:
Entradas (Atom)


